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LA CASA GIRATORIA

Abdón Sahade llegó en el año 1904 de Siria a Córdoba, donde se radicó. Se dedicó al negocio de los tejidos y sin haber estudiado ingeniería, dibujaba y proyectaba con un conocimiento innato en la materia. Ese don y su inquebrantable voluntad por hacer convirtieron a sus proyectos en obras que pueden ser admiradas en la actualidad.
De acuerdo a lo que cuentan sus hijos, Abdón Sahade quiso a través de sus obras “hacer algo por su Córdoba, una retribución en reconocimiento a la patria que había sido tan generosa con él”.
La construcción de la CASA GIRATORIA paso de ser un proyecto a una obra verdaderamente original. Él quería hacer algo que hiciese a su Córdoba conocida en el mundo entero. Antes de su construcción surgieron problemas para su aprobación, especialmente por Obras Sanitarias que no encontraba solución al problema de entrada y salida de deyecciones mientras la casa estuviera girando. El diseñador mediante un ingenioso sistema inventado por él puso resolver el problema.
La CASA GIRATORIA se inauguró el 10 de julio de 1951 con la presencia de el Arzobispo de Córdoba, el Intendente Municipal, funcionarios del gobierno de la provincia, el Cónsul de Siria, autoridades del Centro de Propietarios y numeroso público. Ese día ante el asombro de todos la casa giró dando una vuelta completa mientras la multitud no dejaba de aplaudir.
La casa estaba construida con materiales comunes de construcción y su emplazamiento se ubicaba en la esquina formada por las calles San Lorenzo y Paraná de Nueva Córdoba. Tiene sala de estar, tres dormitorios, dos cuartos de baño, cocina y lavadero. Con 16 m.  de diámetro, aproximadamente 50 m.  de circunferencia, pesa 180 toneladas y es movida por dos motores eléctricos de 3 hp cada uno. Gira en ambas direcciones demorando 55 minutos en dar un giro completo. Fue la 1º casa en el mundo en girar. El invento está registrado en Argentina, Brasil, Francia e Inglaterra.

El traslado:
El jueves 27 de junio de 2002,  en el matutino local “La Voz” se leía lo siguiente bajo el título “Piden autorización para demoler la casa giratoria”             
Si el Concejo Deliberante no se opone, la casa giratoria de Paraná y San Lorenzo será demolida para la construcción de un edificio de altura y su base móvil será convertida en una pieza de museo.

 

Según lo que establece un decreto del   intendente Germán Kammerath, los propietarios de la primera casa giratoria del mundo –ideada y construida en Nueva Córdoba hace 50 años por Abdon Sahade– podrán demoler el inmueble, siempre y cuando conserven e instalen en el Museo de la Industria la base que permite que la construcción gire sobre sí   misma                                                  .                                           

Enterados de la noticia a través de LA VOZ On Line, los lectores de todo el mundo enviaron sus mensajes para hacer conocer su opinión, porque a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de distancia, no resignan el derecho de estar al tanto de los asuntos de su ciudad, y decir lo suyo
 “No estoy de acuerdo con la destrucción de algo tan importante. Yo vivo en New York y muchos latinos aquí saben que en una ciudad de Argentina que se llama Córdoba, hay una casa que gira”, dijo Alicia Salomón, desde Estados Unidos.“Otros que no la conocen, a miles de kilómetros, la valoran. Allá quieren destruirla. Ese es un ejemplo claro de la idiosincrasia argentina”, agregó la lectora en su mensaje enviado por correo electrónico a nuestra redacción. Desde Sudáfrica, una habitual lectora del diario por Internet, Ida Mc Nair, señaló que “como cordobesa, nacida a una cuadra de la casa giratoria, y como argentina, siento mucho saber que un lugar muy característico de nuestra bella ciudad será demolido para dar paso a un bloque de departamentos”.
Y agregó que “es muy triste que nuestras autoridades y la Municipalidad no encuentren el respaldo legal y financiero” para impedir la demolición de la casa. “La falta de planeamiento urbano ya destruyó gran parte de esta zona”, consideró.
“Señor Intendente: prevéngalo, dé un buen ejemplo. ¡Caso contrario, un día de estos alguien le hará una oferta para comprar el Parque Sarmiento!”, exclamó la lectora, contadora pública que hace veinte años reside en Sudáfrica.
“Me llena de odio que las únicas cosas que nos diferencian de otros países, las destruyan. El día que regrese a mi país ya no voy a poder entretenerme recordando su historia”, escribió Marcel Hernández, sin precisar desde dónde.
Desde Zaragoza, España, Flavia Cabrera señaló: “No puedo creer que terminemos perdiendo una de las pocas estructuras especiales que existen en el mundo, es increíble que no sepamos o no nos demos cuenta del valor arquitectónico que poseemos”.
Y de paso, sugirió a los propietarios de la casa giratoria que “cobren una entrada para que la gente la visite y gire con la casa”, para aprovechar el predio comercialmente y así poder mantenerlo, en lugar de enviarlo a un museo. Además, se mostró esperanzada en que la familia “lo reconsidere” y “mantenga una de las estructuras más magníficas del mundo”.
A su turno, desde Buenos Aires el lector Máximo Barreto opinó que “debemos conservar ciertas áreas de las ciudades de nuestro país que por cuestiones históricas, o tecnológicas han tenido o tienen importancia” y abogó para que “no destruyamos nuestro acervo histórico”. En la encuesta on-line que lanzó este sitio, los lectores también dieron su opinión. Consultados sobre si estaban de acuerdo con la posible demolición de la casa, el 79,53% respondió que "No", en tanto que el 15,35% se mostró a favor y un 5,12% prefirió optar por el "No sabe-No contesta".
El sondeo se habilitó a las 16, y hasta las 18.15 ya habían votado 254 personas.

El viernes 16 de abril de 2004 los diarios locales anunciaban que el domingo 18 de ese mes la casa giratoria sería trasladada  al Museo de la Industria evitando así su demolición en un operativo sin precedentes, liberando así el terreno de Nueva Córdoba para la construcción allí de un edificio en torre de 68 metros de altura. Esta singular mudanza a lo largo de 26 cuadras demandará unas 12 horas de arduo trabajo y la utilización de un carretón con 128 ruedas, que posee dos acoplados pequeños y un mecanismo hidráulico con compensación de carga, aptos para trasladar las 140 toneladas que pesa la vivienda.. El espectáculo causó el asombro de todos los cordobeses que observaron durante la jornada cómo una vivienda estructural circulaba por las calles de esta ciudad. Trasladar una casa de 140 toneladas de peso, con todas sus paredes, techos y aberturas, y lograr que llegue intacta a su destino final es un desafío sin precedentes en la Argentina. Tal vez por eso miles de vecinos, periodistas, fotógrafos aficionados y hasta turistas ayer se movilizaron para presenciar la mudanza de la célebre casa giratoria desde la esquina de Paraná y San Lorenzo, en el barrio de Nueva Córdoba, hasta el Museo de la Industria, en General Paz.
Como si fuera una procesión, miles de personas caminaron a lo largo de las 26 cuadras de trayecto, acompañando al chalet que se desplazó a paso muy lento por las calles de la ciudad, transportado sobre un vehículo especial de 128 ruedas y equipado con amortiguadores hidráulicos y computarizados, necesarios para equilibrar semejante carga y sortear todos los baches.

Finalmente en el Museo de la Industria se realizaron las obras necesarias para que el emplazamiento y movimientos sean idénticos a los realizados aquel día de su inauguración hace ya 57 años. Tras pacientes y prolijos trabajos fue nuevamente puesta en valor, sorteando inconvenientes y críticas, la gente de la AAMI y la Municipalidad se aprestan a poner en consideración del mundo esta pieza única que estuvo a punto de desaparecer.

Arq. Juan Ignacio San Martín

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